La microeconomía Hipster en Guadalajara

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Me resulta interesante un fenómeno económico que está gestándose en Guadalajara, tan interesante que me permito dejar unas observaciones e ideas en este blog con el único ánimo de atraer las miradas, generar mejoras y por supuesto brindar el apoyo a estos nuevos productos y servicios que se ofrecen bajo el paraguas de la tendencia social llamada Hipster .

Café gourmet embotellado para tomarse frío, botanas saludables de camote y betabel, bicicletas que generan electricidad para electrodomésticos, restaurantes que mezclan carnitas de cerdo con moluscos, destilados de agaváceas tan bizarras que son impronunciables, cervezas artesanales con recetas tropicalizadas de Bulgaria que son más arte que cerveza.

Las principales características de esta microeconomía Hipster son, mucha pasión e imaginación, algo de innovación pero poca lógica de negocios y estrategias de largo plazo. Otro factor que define este fenómeno son las tendencias mundiales bastante vanguardistas para una aún conservadora ciudad que se enorgullece de esa herencia. Por todos estos puntos, me parece fascinante ver como crece y se renueva esta microeconomía tan sui generis en ciertos sectores de la ciudad. Máxime si se puede palpar claramente una contra cultura directa a la herencia local un tanto retrograda y adormilada. Es un choque muy divertido de visiones y de pasiones que generan bastantes gigabytes de información en redes sociales y por el otro lado desconcierto y muchos kilos de cafeína en los cafés de la vieja guardia.

Desgraciadamente muchos de estos proyectos no van a prosperar a mediano plazo, mucho por una falla en la ejecución y otra por una falla en la estrategia. Pero así  es el ecosistema local, solamente los que realmente enamoran y ejecutan bien sobreviven y crecen. Independientemente, de lo anterior, cada emprendimiento, cada atrevimiento y cada fracaso genera valor aún cuando no subsista ni un año de vida. El reto viene en generar ese momentum o inercia que logre crear más y que por pura matemática, sobrevivan más.

En conclusión, el Hipster tapatío promedio está perdiéndole el miedo a emprender. Pone a trabajar su creatividad, redes y poco conocimiento de negocios en crear algo que pueda darle un sentido de permanencia y recientemente de pertenencia a esa nueva tribu de apasionados que luchan a diario por diferenciarse de todos en todos los sentidos.

Por lo pronto, yo brindo con una chela artesanal orgánica, libre MGO´S, y de comercio justo por ellos…

 

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